Los Dueñas y el molino de papel
Autora: Mercedes Laguna González
Número 5 de la Revista Molino de papel
Resumen
Presentar la compra, en 1836, por parte de Antonio Dueñas Sánchez-Morales del molino de papel en Huéscar, del antiguo lavadero de lanas y de las tierras en donde se ubicaban, así como de la lonja, nos lleva a establecer el papel de los industriales, los comerciantes y de los abogados en el sureste peninsular durante el siglo XIX. Reconstruiremos con los datos obtenidos, y a partir de un dibujo y la única fotografía que nos queda, cómo era el molino de papel: un edificio de grandes proporciones para la época (el doble de lo que aparece en la foto), con abundantes ventanas a los cuatro vientos, y con una gran era que servía también, como las ventanas, para airear y secar las láminas de pasta celulosa. Tan bien funcionó el molino papelero hasta 1865, y tan estratégicamente situado estaba que, en 1879, Fernando Dueñas López (el sobrino de Antonio Dueñas) empezó a construir (con la Sociedad Dueñas, Ruano y compañía) su fábrica de hilados (de lana y cáñamo) en la ribera de Fuencaliente, a semejanza del molino de papel de su tío; aunque resultó un complejo industrial de dos edificios, y varias zonas complementarias, al que acompañaba, en la parte de secano, un cortijo con eras para el secado del tejido de lana.
Palabras clave Historia industrial. Molino de papel. Siglo XIX. Patrimonio. Huéscar. Los Dueñas. Fuencaliente.
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